miércoles, 23 de noviembre de 2011

Dar ejemplo

El Ministro de Trabajo ha anunciado su primera apuesta. Por contradictorio que parezca, se trata de formalizar las relaciones laborales que hoy tiene el Estado.

Las llamadas plantas paralelas existen y se han consolidado de forma creciente en la estructura del sector público.

Con contratos de prestación de servicios, por definición temporales y para temas específicos, están laborando profesionales que en realidad cumplen actividades permanentes y misionales dentro de la entidad.

Existen personas que han estado vinculadas de esta forma por más de 10 años.

Como ‘presuntamente’ son independientes, cotizan su salud y pensión sobre el 40% de su ingreso con lo cual, tenemos una masa importante de colombianos, con buenos salarios, que no están construyendo una buena base pensional propia.

Además, no tienen vacaciones ni cuentan con la protección de las cesantías a la hora de su retiro.

Un funcionario por prestación de servicios, con un ingreso nominal de $5’000.000, cotiza su pensión y salud sobre $ 2’000.000, mientras que su similar por nómina lo hará por los $ 5’000.000. Si el primero sale a vacaciones, deberá financiarlas con sus propios recursos; el segundo tiene la prima correspondiente.

Al retirarse, el primero se marchará con las gracias (no siempre), mientras el segundo tendrá las cesantías, si no las ha retirado. Uno de los orígenes de estas nóminas paralelas, no sometidas a ninguna previsión de carrera administrativa ni de seguridad laboral, es la distinción entre el presupuesto de funcionamiento y el de inversión.

Por una extraña razón, el país ha considerado que los funcionarios por prestación de servicios por principio son indeseables y deben disminuirse, y los empleados por nómina, por el contrario, son maravillosos y deben ampliarse. Este absurdo lleva a ver la nómina oficial como funcionamiento y la nómina paralela como inversión, lo cual, como queda claro, es absurdo. El Estado debe prestar servicios y para esto requiere una adecuada combinación de gastos de inversión y funcionamiento.

Por ejemplo, para brindar educación se requieren instalaciones físicas y computadores (inversión), pero también maestros y pagar los servicios públicos (funcionamiento).

Con la entrada en vigencia del TLC con Estados Unidos, son previsibles varias y muy importantes transformaciones en nuestro mercado de trabajo. Las más importantes serán la formalización de las relaciones laborales y la constitución de sindicatos de industria. Si el Gobierno quiere cumplir estos compromisos, debe convencer al sector privado de las bondades de estas medidas y que su aplicación es posible.

Para ello, dar ejemplo es un muy buen primer paso y formalizar las relaciones laborales del sector público no sólo da buen ejemplo, sino que también hace justicia con los miles de trabajadores de este sector que hoy, cumpliendo labores misionales permanentes, siguen vinculados por contratos de prestación de servicios.

http://www.portafolio.co/columnistas/dar-ejemplo

http://www.jubilacionypension.com/%C2%BFun-plan-de-pensiones-o-un-plan-de-prevision-asegurado/

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