domingo, 5 de febrero de 2012

EN ´PERÚ

¿COBRARÁN LA PENSION 65?

Cientos y tal vez miles de pensionistas que fueron engañados por las empresas que administran los fondos de pensiones, conocidas como AFP, están pasando por momentos muy álgidos, económicamente hablando, porque al acabarse el monto de sus aportaciones, el mismo que recibían en armadas mensuales mediante el sistema de “retiro programado”, han quedado sin ningún tipo de beneficio y ni siquiera cuentan con un servicio médico para atender su salud y la de sus cónyuges.

Tampoco los que aún están en condiciones de trabajar pueden hacerlo, habida cuenta que se trata de jubilados y en esa condición no pueden ser aceptados, salvo en la modalidad de servicios no personales y las entidades especialmente del sector público, prefieren no hacerse problemas y contratan a quienes si pueden prestar sus servicios en forma normal, son más jóvenes y en consecuencia los consideran más útiles y necesarios, mientras que los ancianos, algunos que deben pagar el alquiler de sus viviendas, no saben qué hacer ni a quién recurrir.

Estas administradoras de pensiones, según los quejosos, se niegan en todos los idiomas a concederles la libertad, es decir, desafiliarlos de donde no cobran absolutamente ningún dinero pero continúan como pensionistas o jubilados; medida que les impide acceder a los recientes beneficios que otorga el Gobierno Central para quienes atraviesan el otoño de sus vidas y esto es a todas luces, un censurable abuso de poder y prepotencia; frente al que ninguna autoridad toma cartas para hacerles valer su derecho.

Cuando triunfó en las elecciones presidenciales el actual presidente de la República, señor Ollanta Humala Tasso, los viejitos que carecen de ingresos y que superan los 65 años, edad puesta como requisito indispensable para acceder al beneficio denominado por el Presidente, “Pensión 65”, se sintieron mucha felicidad, la misma que se opacó cuando al apersonarse muy alegres a reclamar la dádiva a la que estaban seguros tenían derecho; previa la indagación respectiva, detectaron que eran pensionistas y les dijeron que como jubilados debieran conformarse con la pensión que les daba su AFP, donde figuraban como tales.

No es difícil imaginar la frustración que sufrieron los citados cabecitas blancas para quienes sus sueños y esperanza sobre lo que les prometió el presidente y que en algunos lugares del país ya está cumpliendo, se vino por los suelos, sin tener a quien recurrir para implorar que se atienda sus justas invocaciones; siquiera para alegrar de alguna forma los últimos días que les quedan y que al parecer si esto continúa como está, no podrán lograrlo.

Todos esos viejitos votaron por usted señor Presidente del Perú, Ollanta Humala Tasso, confiando que al salir elegido, por fin encontrarían la justicia, la tranquilidad y atención que tanto están buscando desde hace considerable tiempo; no los desampare y en la medida de lo posible consiga usted que estas empresas administradoras de los fondos de pensiones, los desafilien y les quiten la etiqueta de jubilados sin sueldo, habida cuenta que de esa forma, ellos podrán acceder a los beneficios que acertadamente usted ha dispuesto.

EL DIRECTOR

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