jueves, 23 de febrero de 2012

varios apuntes

http://www.ecosbolsa.com/Educacion/saladeinversion/283708-inversion-con-etf-icomo-realizar-estrategias.html

La verdadera sostenibilidad del régimen de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM) es un misterio que todavía se resiste a clarificarse.

Mientras la Superintendencia de Pensiones (Supen) asegura que para el 2025 el IVM colapsará, la Dirección Actuarial de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS) afirma que el régimen seguirá estable hasta el 2035.

Será hasta el 2012, cuando se conozcan los detalles del último censo poblacional, que Supen y la CCSS tratarán de emparejar criterios con un estudio actuarial sobre el IVM, el primero que realizarán en conjunto.

En medio de la discusión entre la CCSS y la Supen están los contribuyentes al régimen, muchos sin la certeza de si el sistema durará lo suficiente para darles sustento al momento de su jubilación.

La entidad autónoma considera que las reformas que se le realizaron recién en el 2005 al reglamento del seguro de Invalidez, Vejez y Muerte, alcanzarán para sostener el esquema de pensiones durante las próximas tres décadas y plantear una nueva negociación social cuando se acerque la fecha límite del 2035. Supen, por el contrario, cree que es indispensable tomar decisiones y dar un golpe de timón ya para rescatar el IVM de la quiebra, que consideran inminente.

La semilla de las diferencias

El origen de los encontronazos de criterio entre Supen y la Caja está en los anexos de un estudio actuarial, confeccionado por esta última entidad estatal en el 2010. Allí se incluye un balance proyectado a 100 años sobre la sostenibilidad del IVM.

Esa fue la semilla de donde nacieron los argumentos de Supen para advertir que el régimen está actuarialmente quebrado al presentar, en un siglo, un déficit de ¢19 billones (millones de millones).

Supen argumenta que utilizó ese cálculo de la Caja, porque la propia Organización Internacional del Trabajo (OIT), recomienda regímenes de pensiones actuarialmente balanceados a 75 y 100 años. De ahí que no hayan hecho mención de otros balances con proyecciones a 25 y 50 años, que sí arrojan cifras en positivo en el informe actuarial del 2010.

Para Luis Guillermo López, director actuarial de la Caja, Supen incurre en un yerro al utilizar la proyección a 100 años y al advertir que en el 2025 la situación será crítica para el IVM.

“Hacer proyecciones en periodos tan extensos como 100 años no es conveniente, porque no todas las variables se mantienen constantes y son muy sensibles a cambios. Aquí lo que debería interesar es la tendencia, más que los valores absolutos”, enfatizó.

Según López, el IVM cerrará con un aumento de ¢150.000 millones en sus reservas, que alcanzan ¢1,3 millones de millones, lo cual es muestra de buena salud.

Otra señal positiva que mostró el actuario de la Caja, es que durante la última crisis financiera mundial, en el 2008, las reservas no dejaron de crecer y más bien, se elevaron en ¢120.000 millones.

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